Falsabilidad y contrastabilidad en Popper

Karl Popper es un autor del siglo XX que, entre otras cosas como la defensa de una “sociedad abierta”, desarrolló una peculiar “filosofía de la ciencia”, es decir, formuló una respuesta a la pregunta “¿qué es la ciencia?” (¿en qué consiste el conocimiento científico?). Y una parte de su respuesta tiene que ver con los términos complementarios de falsabilidad y contrastabilidad.

Karl Popper
La principal teoría filosófica de la ciencia con la que compite Popper es la propuesta por el grupo denominado “Círculo de Viena” (la teoría del empirismo lógico o del neopositivismo). Según esta escuela la ciencia consiste básicamente en verificar metódicamente hipótesis científicas: debe ser posible, por lo tanto, probar la verdad definitiva de una teoría científica. Pero Popper, oponiéndose a esta idea tan habitual, sostiene que no es posible, al menos directamente, probar la verdad completa e íntegra del conocimiento científico. ¿Por qué? Entre otras razones porque la inducción en la que se basa la observación experimental nunca puede ser completa. ¿Qué propone entonces Popper como alternativa a la idea de “verificar” una hipótesis científica? Propone la tesis de la “falsabilidad”. Esto significa que sí se puede de un modo concluyente refutar una hipótesis científica: puede probarse que una teoría completa, o una parte de ella, es falsa en base a un hecho relevante que la desmienta; si esto se consigue, esta hipótesis será definitivamente descartada. En esto consiste la “falsabilidad”. ¿Y la contrastabilidad? Este segundo concepto solo introduce un matiz sobre el primero: indica que hay grados de contrastación en el conocimiento científico, es decir, hay, según una teoría determinada se va mostrando resistente a la falsación, una mayor aproximación a la verdad completa y definitiva (inalcanzable en el fondo pero siempre perseguible); sucede entonces que cuantos más intentos de falsación de una hipótesis se hagan más aumenta su grado de contrastación y más legitimados estamos de afirmar que esa hipótesis está muy cerca o bastante cerca de corresponder con la propia realidad (esto, por ejemplo, sucede hoy día con la hipótesis astrofísica del Big Bang).

Inducción y deducción según Popper.

Según esta teoría de la ciencia, el conocimiento procede según “conjeturas y refutaciones” (este es precisamente el título de un libro de Popper). Dentro del campo de la ciencia se formulan conjeturas de acuerdo con el método hipotético-deductivo o de un modo puramente imaginativo, después a través de experimentos repetibles se buscan aquellos hechos observables que se pueden, si se dan, refutar o falsar la conjetura propuesta. Por lo tanto, podrá decirse que es provisionalmente verdadera aquella teoría científica que se resiste a ser falseada; por este motivo, y aunque esto pueda parecer extraño, Popper insiste en que una comunidad científica debe preguntarse una y otra vez “¿qué hecho o qué hechos refutarían nuestra principal y más elaborada teoría?”

La falsación, por último, es un criterio de demarcación entre ciencia auténtica y pseudociencia. Los enunciados de la astrología, por ejemplo, no se pueden falsar (tampoco, desde luego, “verificar” al modo de lo que proponía el Círculo de Viena); y esto, afirma Popper, es una prueba de que no son enunciados científicos (son, porejemplo, expresión de una “ideología supersticiosa” que siempre los blinda ante cualquier intento de refutarlos).

En definitiva, y como conclusión, falsabilidad y contrastabilidad son dos conceptos básicos en la respuesta de Popper a la pregunta “¿qué es la ciencia?”

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